Antes me cuestionaba sobre la existencia de Dios, buscaba pruebas o cualquier clase de situación que me permitiera comprobar su validez. Para mi bien, esas pruebas llegaron, pero no de la forma que me esperaba. En un principio pensé que sería algo científico, mas toda las demostraciones de Dios estaban en lo cotidiano y en las mismas personas.
Sólo me bastaba mirar al cielo, lleno de estrellas y objetos estelares moviéndose, para darme cuenta de que todo aquello no podía ser resultado de casualidades. ¿Puede ser casualidad la perfecta ubicación de la tierra dentro del sistema solar o las condiciones atmosféricas y geográficas configuradas para la vida?. Las leyes físicas que rigen la mecánica de las cosas es una muestra de que todo fue creado bajo un plan.
“El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente.” (1 Corintios 2: 14)
Este versículo me recuerda cuando un alumno hizo la siguiente pregunta a mi profesor de física del liceo: ¿Cree usted en Dios?, A lo que él respondió algo así: “Mientras más aprendo de física, más creo en en la idea de un dios”. La claridad de este profesor no se debía su conocimiento sobre ciencia, más bien yacía en su capacidad de ver los efectos físicos como resultado de una manifestación divina.
“Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible, porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: «Despiértate, tu que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.»”. (Efesios 5: 13-14)
Pareciera que algunos están cegados a la idea de algo superior – no lo se – tal vez no atienden a su entorno, el planeta donde habitan o a lo espectacular de ser un humano. ¿Que otro animal puede pensar de la forma sofisticada como lo hacemos? ¿Que otro animal ha domado a la tierra de tal forma? Somos, nosotros mismos, un testimonio de la grandeza de Dios.
“Así que nadie los juzgue por lo que comen o beben, o con respecto a días de fiestas religiosas, de luna nueva o de reposo”. (Colosenses 2: 16)
Tal vez una de los errores es seguir la idea que las personas poco intelectuales cree en Dios. Algunos comentan sobre la ingenuidad de aquellas personas que creemos en Cristo; cómo me gustaría que estas personas pudieran ver, que alcanzaran la fe, y encontraran paz y esperanza en Cristo.
“Pregúntales ahora a los tiempos pasados que te precedieron, desde el día que Dios creó al ser humano en la tierra, e investiga de un extremo a otro del cielo. ¿Ha sucedido algo así de grandioso, o se ha sabido alguna vez de algo semejante?”. (Deuteronomio 4: 32)
Los que hemos tenido la grandiosa oportunidad de conocer a Dios y la Biblia, quienes recibimos el apoyo para acercarnos a Dios; seguramente nunca olvidaremos el gran cambio sucedido en nuestras vidas.
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Hi Walter,
A good entry. How is your vacation so far?
Hola David:
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it’s good you like the post.
I went to the south and I will go again this weekend, just trying to use my time well
Hope you are alright,